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La evolución del sonido, innovación para los oídos

La evolución del sonido, innovación para los oídos

¿Quién no ha escuchado música a través de los altavoces alguna vez? Seguro que alguien lo hace incluso mientras lee este artículo. A día de hoy no pasa ni una sola jornada sin que escuchemos algún altavoz en algún sitio, ya sea en una tienda, el transporte público o algún parque en mitad de la ciudad. Ahora bien, esto no siempre ha sido así, la evolución del sonido ha ido creciendo poco a poco. Hoy, os contamos el peso de la tecnología en la innovación que hay detrás.

¿Cómo sería un día sin música?

En primer lugar, no hace tanto que los días pasaban sin altavoces, en apenas 50 años ha habido una evolución más que notable en la cantidad y calidad del sonido. Cuando no existían los teléfonos móviles, los televisores no eran para todos y los coches no tenían radio, no se escuchaban muchas cosas. Es decir, no había altavoces en todas las casas, podías pasar días sin ver uno. En cambio, a día de hoy todo el mundo encuentra uno en su casa, del tipo que sea.

Ahora bien, ¿qué hay de tecnología en todo esto? Nos situaremos a mediados del siglo pasado para evaluar el ejemplo más claro: el gramófono. Para que el gramófono pudiese reproducir un sonido había que grabar sobre un disco las vibraciones del sonido en forma de surcos. Luego, se sacaba el positivo de ese molde y una aguja recorría las ranuras al tiempo que un simple amplificador hacía que esas vibraciones se convirtiesen en sonido. Como podréis pensar, la tecnología que se utilizaba para esto era cuanto menos tradicional porque todo era mecánico y analógico. Hoy, los altavoces son algo más que un tubo con forma de caracola y requieren varios materiales de fabricación. Por otro lado, la lectura de la música ha pasado a ser digital, no es una aguja que recorre surcos sino un lector láser que lee códigos y según esos códigos envía impulsos a los altavoces. Además, el envío de estos impulsos se realiza a través de ondas bluetooth sin necesidad de tener un aparato muy grande con todo en el mismo sitio.

Imposible no oír nada

Como veréis, desde el gramófono hasta un reproductor conectado a un altavoz bluetooth hay numerosas metodologías de innovación que permiten, nos guste o no, que todos los días escuchemos música en cualquier lugar del planeta.

La evolución del sonido, más allá de capacitar la reproducción de música y hacerla accesible a todo el mundo, ha facilitado la comunicación entre personas. A través de los móviles que llevan un o varios altavoces integrados es posible hablar en tiempo real en la distancia, enviando y recibiendo sonidos depurados a una velocidad infinitamente superior a la que antes podíamos reproducir sonidos.

Una vez más, gracias a la innovación en un sector que parece no estar tan relacionado con la tecnología, las oportunidades se han multiplicado por doquier. Eso sí, invitamos a todos a disfrutar del sonido puro de un disco de vinilo girando sobre un plato, ¡veréis que diferencia!

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